
El hombre oso
La leyenda tiene raíces en las culturas andinas (quechua y aimara). El término proviene del quechua ukumari, que significa literalmente "oso".
El Ucumar ha evolucionado para describir a un ser mucho más humanoide y sobrenatural. Se lo sitúa principalmente en las selvas de montaña y zonas boscosas de Salta, Jujuy y Tucuman.
Se describe como un híbrido entre hombre y oso, de estatura baja, contextura robusta, su rostro posee rasgos humanos con una mandíbula prominente, frente angosta y calva, una larga barba y su pelaje es largo, espeso y oscuro. Sus manos de humano y pies de oso son muy grandes. Es ágil y a pesar de su contextura puede treparse a los árboles.
Se cree que vive en cuevas, en el fondo de las quebradas, pero merodea los ríos y vertientes. Los relatos locales advierten que es un ser lujurioso y se cree además que el Ucumar también puede ser hembra en ambos casos la bestia en celo, intenta raptar alguna persona que ronde su territorio, abusara sexualmente de ella para poder procrear y mantener viva su estirpe.
Tipo de interacción
Origen
Región
Hábitat Predilecto
Se dice que sus pies pueden estar orientados hacia atrás para despistar a quienes intentan rastrearlo. Puede llegar a emplear un tronco grande blandiendo como un garrote.